Mercados de Carbono

Mercados de carbono: compraventa de bonos de carbono

La compraventa de bonos de carbono se realiza a través de los mercados de carbono. Existen dos tipos principales de mercados de carbono: el mercado regulado y el mercado voluntario.

 

Tipos de mercados de carbono

El mercado regulado es utilizado por empresas y gobiernos de países desarrollados que por cuestiones legislativas tienen un límite en la cantidad de emisiones de dióxido de carbono que puede emitir a la atmósfera, gracias a los compromisos internacionales del Convenio Marco sobre el Cambio Climático del Protocolo de Kioto, lo que significa que tienen que rendir cuentas de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Este mercado está regulado por regímenes obligatorios de reducción de CO2, ya sean nacionales, regionales o internacionales. Cuando empresas de estos países sobrepasan este límite, deben comprar bonos de carbono a otros países que llevan a cabo acciones de forma acreditada a favor de la sostenibilidad medioambiental.

Es un mercado regulado y creado por la regulación, lo que significa que los proyectos que pueden ser negociados en estos mercados, es decir aquellos reconocidos como Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) deben seguir reglas y procedimientos unificados y sistemáticos a fin de lograr la emisión de Certificados de Emisiones Reducidas (CER). Estos certificados se obtienen de forma centralizada por la Junta Ejecutiva del MDL, de acuerdo a los marcos formales establecidos en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

El segundo tipo de mercado es de tipo voluntario, en el que el comercio de bonos de carbono se produce sobre una base facultativa. La demanda en el mercado voluntario de carbono no está originada por una obligación de cumplir con una meta de reducción de emisiones de GEI, sino que responde a motivaciones variadas: responsabilidad social corporativa, filantropía, necesidad de prepararse para cumplir con regulaciones futuras o estrategias financieras de reventa de créditos para obtener beneficios económicos, entre otras. Es decir que los principales demandantes de créditos voluntarios son empresas no sujetas a regulación de carbono, organizaciones no gubernamentales, administraciones, universidades e, incluso, individuos que buscan compensar sus emisiones de GEI. Los bonos de carbono de este mercado voluntario se denominan Reducción Verificada de las Emisiones de carbono (VER).

Como la demanda en el mercado voluntario no depende de la obligatoriedad de cumplir con una meta de mitigación, a diferencia de lo que ocurre en el mercado regulado, las operaciones se realizan de manera independiente, sin seguir un proceso general y uniforme de certificación y sin ser registradas en una entidad central, cosa que no ocurre con los proyectos considerados como Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL).

A pesar de estas similitudes operativas del mercado regulado y del mercado voluntario, la falta de obligatoriedad, transparencia y uniformidad del mercado voluntario hacen que la demanda en éste sea menor y más volátil, así como que los precios sean más bajos que en el mercado regulado.

 

Sistema Europeo de Emisiones de Carbono (EU-ETS)

Actualmente existen mercados de emisiones que operan en distintos países. En 2005 se puso en marcha el Sistema Europeo de Emisiones de Carbono (EU-ETS, por sus siglas en inglés) que regula a unas 11.000 instalaciones industriales de 31 países (los 28 países de la Unión Europea e Islandia, Liechtenstein y Noruega) y cubre alrededor del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero de Europa.

El mercado de carbono europeo es el más importante a nivel mundial y el que determina, en gran medida, la demanda y los precios en el resto de los mercados. Los permisos de emisión otorgados en el marco de este esquema se denominan EUA (European Union Allowances).

Los participantes del EU-ETS pueden reducir sus emisiones internamente (mediante actualizaciones tecnológicas, implementación de prácticas de eficiencia energética, etc.) y, si necesitan emitir una cantidad de CO2 superior al número de derechos de los que dispone, puede acudir al mercado, donde pueden comprar tanto EUAs de otras instalaciones con excedente, o bien Certificados de Emisiones Reducidas (CER) generados por proyectos de Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) realizados en países en desarrollo.

En febrero de este año, la UE aprobó oficialmente las nuevas reglas de su sistema de comercio de emisiones para el período entre 2021 y 2030, al que estarán sometidas las industrias pesadas, las plantas de generación de energía y la aviación de Europa para avanzar así hacia los objetivos asumidos por la UE en el marco del Acuerdo de París. La nueva ley establece, entre otros cambios:

  • Un incremento de la reducción anual de la cuota de derechos de emisión colocados en el mercado (el llamado “factor lineal de reducción”), hasta el 2,2 % a partir de 2021, por encima del 1,74 % planeado hasta ahora. Además, la cifra será analizada nuevamente en 2024, para intentar elevarla aún más.
  • Duplicar la capacidad de la reserva de estabilidad del mercado EU-ETS para absorber el exceso de derechos de emisión en el mercado. Una vez activada, absorbería hasta un 24% de los derechos de emisiones en exceso en cada ejercicio, durante los cuatro primeros años. Así, aumentará el precio de los derechos y se incentivará el recorte de las emisiones.

Las emisiones totales del Sistema de Mercado de Emisiones de la UE aumentaron un 0.3% en 2017, de 1.750 millones de toneladas de CO2 en 2016, a 1.756 millones de toneladas de CO2 en 2017. Y todo apunta a que seguirán esta línea ascendente en los próximos años.

Cuando la Fundación Bioplanet reciba los bonos de carbono por su actividad en la reforestación, serán éstos convertidos en Certificados de Emisiones Reducidas (CER) para así, fomentar con este proyecto de MDL mitigar las emisiones de CO2 a la atmósfera y lograr un futuro del Planeta sostenible a nivel medioambiental.

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